No sabés nada. No tenés ni la más mínima idea de lo que me pasa con vos, y creeme, que yo tampoco. Me revolvés la cabeza con tus palabras y frases sofisticadas. Lográs hacerme cambiar el humor repentinamente. Sé muy bien que te importo tanto como la nada, y es eso, quizás lo que mas me ata a vos. Me sacás miles y miles de sonrisas, y ni siquiera lo sabés. Es increible la puta capacidad de moverme el mundo sin siquiera tenerte en persona. Y no te podrías imaginar las ganas de abrazarte que a veces me dan. Y sí, creo, CREO que me gusta tu persona.
En fin, la concha de tu hermana.
jueves, 9 de diciembre de 2010
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